Amor es el nombre de quien dirige su mirada con un simple hola, con esa belleza detrás de unos ojos que buscan aquello que no quiere encontrar, esos deseos que la inundan en aquellos momentos en que se desespera y no consigue enredar aquel ovillo que las madres hacían compartir a los muchachos cuando estudiaban o se encontraban en las veladas de unos años de antiguo.
En los años de moderno ya no se hacen los jerséis a mano, el Corte Inglés, las grandes cadenas comerciales que giran alrededor de esos almacenes que nos dejan más tiempo libre para encajarnos en el sillón frente a un televisor que dirige nuestros caminos, aquella noche con la protagonista que ganó la OT, o el Gran Hermano continuo que nos completa en aquellos cotilleos que son necesarios para poder avanzar en los caminos que algunos dirigen con los hilos e una seda que no conseguimos encontrar.
Todo es perfecto Amor, todo es maravilloso dentro de aquello que cada uno quiere vivir, no estoy haciendo crítica de nada, yo hace más de tres años me envolvía una final de la Copa de Europa con las viandas de una mesa rellena de la pasión de un gol que me hacía volar por encima de unos sillones repletos de la espuma que la cerveza rellenaba los huecos que quedaban libres en la borrachera de un campo de fútbol en la habitación que entrelazaba la cocina con la habitación de los sueños.
Hoy vivo parte de aquellos sueños que me hacían avanzar en aquello que no tenía ni idea de lo que podría ser, camino en aquellos caballos que pasaban rápidos por aquellas laderas que en la Sierra de Gredos vivían una libertad que no comprendía poder abrigar en el invierno y verano que ya no pasan vacíos, que me dejan unos días tras de otros sin pretender enmarcar dentro de una agenda.
No es que quiera ser libre es que ahora puedo vivir la libertad del Ser, no del tener, pues aquello me tenía enganchado a un nuevo televisor, a un coche más grande como el del vecino, a una semana más de sufrir interminables colas en los peajes de aquellas carreteras que impregnaban las vacaciones que debíamos digerir en la proximidad de un nuevo descanso.
Todo esto es, Amor, precisamente eso, Amor, pues tu nombre me dejó impresionado que alguien que se llama de esa manera no pueda ver su propia esencia, vamos como nos pasa a todos, pero es indiscutible tu propio orgullo para alcanzar, quizás después de muchos intentos, rellenar esa tripa con la semilla del verdadero Dios o Diosa que llevas dormida en tus venas, en aquellas arterias que expanden la sangre del rojo de tus labios, aquella piel blanca que deja impregnar los abrazos que descansan en aquellos que te vamos conociendo.
Eres un tormento de mujer en el furor de aquellas batallas que desprendes en las noches donde tu visión de la realidad que te acompaña deja incrustado dentro de tu ser el hombre que penetro en tu propia vida para dejarte ese sentimiento que respiro cada vez que compartimos una cena, o aquellos fuegos artificiales en la playa que nos dejaba llenos de colores aquellos momentos donde el gentío solo apoyaba la oscuridad que iluminaron unos hombres y quizás también mujeres en el trabajo de comprimir aquella pólvora que nos dejó con los ojos cerrados y la boca entreabierta en un gracias.
Gracias Amor por todo, a Antonio por el esfuerzo del espejo en donde su fuerza al final se vio compensada en aquellas birras en la piscina de unos sueños bajo la candente luna menguante que nos hicieron terminar un nuevo viernes de lujo en la profunda relación que unos seres humanos podemos compartir tras aquellas ensaladas y miradas que siempre, siempre terminan en la paz de nuestras propias miradas.
Amor, solo quería dejarte esta semilla para que algún día, tras el embarazo que el Dios que llevas dentro te hará disfrutar, puedas comprender que tienes que vivirlo todo, que cada uno debemos vivir aquello que se enmarca en la agenda de problemas, para que podamos quitar esa palabra de problemas y sustituirla por aquella de experiencia.
Libre y sana es la actitud de quienes podemos caminar dentro de todos, porque formamos un todo con todos y todos somos grandes en la individualidad que ayuda a comprender que una gota de agua en el océano es una gota, pero también es océano.
Namaste.
Miguel José