MI DESPERTAR
MIGUEL JOSE


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Junio del 2008


MI DESPERTAR - 30.6.2008

Fue en plena carretera, una aventura que es difícil de olvidar, algo para recordar por el detalle que se planteaba ante tamaño descubrimiento, claro está, en plena curva de una autovía que une dos lugares en la ciudad rellena de ladrillos y asfalto.

Llegaron a una curva pronunciada después de la cual había una mediana rellena de aquella arena que se seca en plena lluvia, junto a los desperdicios del trabajo por rellenar los huecos que produce la circulación, esos momentos en pleno tráfico.

Y salió de debajo de los hierros del guarda rail una pata, con la cabeza alta, siguiéndole en su marcha cinco patitos de un color blanquecino, era aquello que es incontable, pues todos los vehículos habían detenido su marcha y sin ningún conflicto ni claxon que despedazara aquella escena salían en su andar tan silencioso hacia la otra orilla.

Todos seguían el aspecto de la madre, incluso alguno desviaba su mirada hacia los lados para ver como aquellas máquinas se habían detenido, como el tiempo había terminado en ese instante para volver nuevamente a aparecer cuando sus patitas volvían a pisar la tierra del otro lado.

Visualizar la escena, las miradas de todos los allí parlantes en esa posición que podía haberse llenado de flaxes y fotografías, no ante ninguna estrella, sino a un instante que la vida les regalaba en aquellos momentos en que sus miradas se hacían verdaderas.

Miguel José

Por Miguel José - 30 de Junio, 2008, 19:47, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 29.6.2008

De nuevo la modestia y humildad me acercan a los confines de este blog, desde donde vuelvo a meditar sobre las experiencias que me hacen caminar por el sendero de la felicidad, en los confines de una sabiduría a compartir para quienes estén interesados en seguir adelante.

Hoy vuelvo renovado, algo más limpio por dentro de mi cuerpo, he dejado tres kilos de más en el camino y ahora solamente soy, quiero dejar de hacer y ser, simplemente desde la propia fuerza de estos dedos que hacen de enlace entre los que quieran descansar en unos minutos frente al ordenador.

Cáceres ha sido, su provincia, la ilusión de esta pasada semana en que mi cuerpo y mi mente han estado en obras, ha sido un descanso que mereció este humano para poder reparar aquello que los años han ido consumiendo, un interior que ha pasado por tantas experiencias que han colmado de un hacer que tiene su misión en llegar hasta este mismo instante.

Acabo de aterrizar después de un silencio especial, rodeado de unos bosques, de una naturaleza en estado puro, de unas pequeñas miradas en la soledad de unas paredes que discurrían su habitáculo para adormecer el cuerpo que ahora descansa en sosiego y paz.

Termina el mes de junio con esta nueva recarga de energía, con unos sentimientos de haber hecho lo que debía, de haber caminado sobre la tierra descalzo, de haber paseado los pies desnudos en unos ríos silenciosos y húmedos en los lugares donde al ser humano camina poco.

Me siento en este lugar después de estos siete días esperando simplemente la llegada de los segundos para poder disfrutarlos, para cabalgar sobre esos pensamientos que dejaba pasar en las meditaciones, para continuar con unos ejercicios que me hacían sentir, dejando todo lo demás fuera de esa casa aislada entre montañas y arropada por unos pinares limpios de humo y grasa.

Gracias a todos por seguir viviendo, por acompañar en estos momentos estos días que seguirán a los nuevos que vendrán mañana, y pasado mañana y así hasta el amanecer de cada uno en sus mismas entrañas.

Un beso, y comenzamos de nuevo.......con energía......

Namaste.

Miguel José

Por Miguel José - 29 de Junio, 2008, 21:02, Categoría: MI Despertar
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VUELVO NUEVAMENTE

Está página descansa durante unos días, hasta el día 29 de junio, se marcha a un sueño que nace, se entrega a encontrar un silencio que busca en la sencillez de unas horas bajo el Sol, durmiendo junto a la luna, compartiendo cama con las estrellas, en la Nueva Energía que hará de este caminar un nuevo destino.

Gracias a todos los que estáis al otro lado, por estar siempre despiertos junto a esa taza de café que todos los días degustamos en unas palabras que hacen nacer un nuevo día.

Un beso......y ser felices, es una obligación.

Namaste.

Miguel José 

Por Miguel José - 21 de Junio, 2008, 21:31, Categoría: General
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MI DESPERTAR - 20.6.2008

Madrid es una gran ciudad con una vida subterránea que no aparece en las noticias, son kilómetros de túnel perforados en las arenas que van desapareciendo para que la población pueda circular libremente por unos cientos de metros bajo las casas y avenidas que atraviesan, justo para evitar esos atascos de coches que emergen en cada noticia regional a primera hora de cada mañana.

Mi trayecto se compone, todos los días laborables llamados a los lunes a viernes, de veinticinco paradas, digamos que cruzo seis barrios de una capital, centro de negocios y ocios, peregrinar de algunos millones de habitantes que cada día se encriptan en unos vagones que calientan esas mentes dormidas de algunos bares y discotecas que dejan la tranquilidad, por unas horas, de tan ardiente experiencia.

Entiendo que para los habitantes de ciudades como New York, Chicago, Sidney, Tokio, Brasilia y demás millonarias capitales de ciudadanos no supone algo distinto a lo que disfrutan en esos días de calendario, sí puede que para ciudades pequeñas o simples poblaciones pueda suponer algo diferente a personas que su trabajo está a quince minutos de su casa en un pequeño paseo.

Pero no voy a hablaros de todo este ir y venir de unos caminares hacia cualquier trabajo ni tampoco dejaros en el cansancio de tener que soportar un cuento que ni os va ni os viene, en cambio quiero dejar en esta historia una narración de algo que me tiene todos los días, desde hace tres semanas, muy preocupado.

Se trata de la estación de metro de Ciudad Lineal, el lugar donde se encuentra situado mi trabajo, y es que en el lugar donde se encuentra los andenes desde cuyo lugar se accede a los vagones de cada convoy que supone el metro, por los techos se encuentra atrapado un pajarillo, un pequeño volador que todos los días veo volar de un lugar a otro de aquella pequeña ciudad, sin que pueda salir a la superficie.

Cada vez que entro veo cómo afila su pico con los hierros que suponen el lugar de descanso de aquellos cables que hacen funcionar con la energía eléctrica los monstruos de hierro que arrancan un ruido infernal cada vez que salen de un oscuro túnel a ambos lados de donde los pasajeros esperamos conscientemente la llegada de nuestro medio de transporte.

Le veo que se encuentra bien, muy nervioso cada día, no entiendo cómo puedo soportar todo aquello, ni siquiera sabe salir de ese nuevo mundo que ha creado en este tiempo, es muy peligroso que no pueda ver la luz del día, pero es gracioso ver como penetra en el túnel del que sale casi al instante por no encontrar aquella salida que un día le hizo entrar.

Podría salir por la entrada de viajeros, pero es un pajarillo, un animal que no piensa ni entiende, que se equivoca por no poder acercar su cerebro a la inteligencia que un humano ha conseguido evolucionar, aunque es verdad que a mi me encanta verle, pero claro, sufro por no poder ayudarle a que en cualquier momento se pierda y no vuelva nunca más a saber de él.

Espero que algún día se pierda por alguna de esas escaleras que le llevaran a la libertad, pero siento que seguirá engullido en aquella ciudad subterránea para dar alas a un lugar que pudiera ser su nueva naturaleza, un pajarillo que se le oye cantar cuando el silencio se apodera de las almas que volamos de un lado a otro de aquellos túneles que no le han de dejar volver a ver el Sol.

Namaste.

Miguel José

Por Miguel José - 20 de Junio, 2008, 16:27, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 19.6.2008

Zhang Yinming es un ciudadano chino fuera de lo común, con la sorprendente habilidad de ingerir líquidos por la nariz y luego arrojarlos por los ojos a una distancia de hasta dos metros. Además, es capaz de inflar globos con los oídos. Así lo narra su público, ya que Zhang hace el espectáculo ante la mirada de todo aquel que quiera apreciar su extraño talento.

Hasta aquí la noticia, es para añadir el pedirle qué sabe hacer con las manos y con los pies, aunque me figuro lo que podría hacer con la boca, el caso es la rareza que nadie es capaz de manifestar, sino de poder contemplar lo que alguien en su presencia pueda entrenar para ser un hombre, simplemente.

Espero el instante en que tras los días y noches pueda ver aquellos resultados de mi trabajo, de eso que como Zhang hago en los momentos de silencio, cuando la mirada se pierde en un horizonte que el planeta coloca al final de la mirada para saber que hay más, que nunca se termina aquello a lo que nos dirigimos.

Tranquilamente escucho a las personas caminar, hablar, actuar desde su propia vida, siempre en el contexto que cada uno es capaz de asombrar a los demás, vemos aquellos que con su palabra pueden mover una gran parte del mundo, los que con su risa pueden abrir los corazones destornillándose en un fuerte dolor de barriga.

Amo a quienes intentan todo aquello que es distinto, a quienes ni si quiera lo intentan, a los que van y a los que vuelven, soy uno con todos, uno con aquello que rodea la distancia que separa la vista de lo infinito, los espacios que quedan libres de todo aquello que no es luz, incluso aquellos en que la sombra se aprecia por la sombra.

Es un momento precioso par distinguir la verdad, aquellas frases que hacen de un ser humano el pilar de todo aquello en lo que se envuelve, en los sentimientos que un corazón que emite cuando los latidos se producen de forma escalonada, como iniciando aquella vida que un día se sopló desde la voluntad divina para gozo de un ángel que se encontró metido de lleno en la conciencia humana.

Gracias a la luna y las estrellas por colocar el tapiz de un cielo nocturno, a las nubes por decorar aquellos huecos que deja el viento, al propio viento por repartir el oxígeno de forma voluntaria entre los huecos que deja el óxido de carbono, incluso gracias a esa luz inmensa que se instala todos los días desde levante a poniente para expresar al mundo la libertad de poder viajar siempre por donde la tierra camina.

Quizás yo pueda hacer algo como Zhang, es querer desde lo más profundo de unos ojos que acarician las almas que se proyectan en la respiración de este corazón que exhala un néctar oloroso de las flores que anidan en este cuerpo humano que nació de la misma creación que el todo que me rodea, que nos rodea a todos.

Gracias.

 Miguel José

Por Miguel José - 19 de Junio, 2008, 8:13, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 18.6.2008

Hoy comienzo el día limpiando los registros que no quiero vivir, aquellos momentos que me vienen de unos recuerdos que ya no quiero volver a escuchar, de las soledades perdidas que han dejado una señal de entender porqué habitaba en aquella habitación, al margen de una casa de familia.

Las horas pasaban descontando los días de un calendario que pasaba, de unas horas que se hacían eternas y solitarias entre aquellos que disfrutaban de una linda familia. Eran momentos de felicidad dentro de la que me encontraba aterrado de no poder conformar.

La distancia se hacía cada vez más larga, nadie tenía ninguna culpa, no se pueden demostrar culpables en lo que son relaciones, incluso no hay nada que pueda probar que todo ello se debía a ningún plan, eran actitudes lo que llevaba a la situación de encontrarme tranquilo en la soledad que iba alquilando en complot con mi nueva situación.

Meditación era sinónimo de descanso, de apaciguamiento de una mente alocada, de un tremendo niño interior herido en aquellas circunstancias que siempre achacamos a los demás culpa, pues sabía que en realidad era mi misma inocencia la que potenciaba el victimismo y el salirme con la mía.

Todo es experiencia, pero en el mismo momento no somos conscientes de ello, no creemos que esa persona que comparte cama y mantel sea buena persona, lo que sucede es que somos maestros cuando expresamos actitudes de discordia.

Yo no se interpretar todavía aquellos momentos en que no entendía sus palabras, quizás la sencillez que hoy escucho en su mirada, pero la vida conlleva esa libertad que puede hacer saltar los muros que nos vamos construyendo en el exterior de nuestros propios fortines.

Hoy comienzo la aventura de soltar las amarras de aquel puerto al que atraqué hace innumerables años para vivir la pareja que me hizo comprender que lo recibido ya no lo necesito de nadie, y comenzaré a navegar nuevamente por el mar de los destinos en los rumbos que amanecen en esta nueva etapa.

Por supuesto quería dar las gracias, agradecer de corazón a quién supo compartir en la misma escena los momentos que figuran gravados en las fotos que hoy componen un nuevo álbum para la historia, para esos despertares que profundizan en las raíces de quienes comprenden que no hay nada estable, nada es permanente, el mundo gira sin expectativas y yo admití buscar aquel camino que vuelvo a comenzar desde cero.

Namaste.

Miguel José

Por Miguel José - 18 de Junio, 2008, 7:59, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 17.6.2008

La vida es bella, una película que nos dejaba hace algunos años con las lágrimas brotando de unos ojos que no creían tan abrupto final, casi imposible después de la profundidad de aquellos personajes en que la humanidad quedaba parada a la misma hora, en el mismo lugar, en aquel fatídico final propuesto entre muchos al conquistar el guión su premio dorado.

La trama es verdaderamente bella, pues bella es la trama de nuestra vida, eso sí con todos los ingredientes que ponemos para adulterarla, para hacerla odiosa, para maldecirla e incluso para querer dejárnosla en cualquier actitud de una cobardía que para muchos es de una valentía asombrosa.

Los actores, la música, los decorados, el ambiente, la época en que se recrea, los hechos históricos que detalla solo en la relación de aquellos que se sienten adornados por aquellos momentos en que su historia de amor permanece atascada en una guerra que nunca tuvo que existir pero fue la fuente de lo que hoy no tiene cabida para tantos millones de personas que se esfuerzan en luchar por esa paz que inunda las calles de las tres cuartas partes del mundo.

Claro que la otra parte, aquella repartida en el mapa mundi como los horrores locales que siguen sucediendo, la vida no es tan bella, quizás parecida a aquellas escenas de un hombre haciendo el payaso ante un hijo en pleno campo de concentración y ante la gracia de aquellos que reían sus gracias a fuerza de matar sin los escrúpulos de los que se suponen no quieren perder.

Salen estas líneas al hilo de que miro a mi alrededor, escucho mi corazón, calibro las emociones de un día en que no salen las cosas bien y me inundo de tristeza, de un no querer seguir adelante, de un pararme porque no tiene sentido aquellas cosas que no se hacer, y me doy cuenta de todo lo que me estoy perdiendo, de esos minutos que he pasado mirando un árbol cómo movía sus ramas en la dirección que le imponía el viento.

Y se movía tranquilo, no protestaba, no lanzaba improperios a lo que no veía pero que no le dejaba en la quietud que parece querer sentir, y ahí empezaba el dejarme llevar, el pensar que no estamos solos, que hay alguien al otro lado, en ese lado en que no vemos, en esos suspiros que nos llegan del aire, en esa mirada que creemos recibir de quien puede estar sentado a nuestro lado y no existir de forma material.

Todo puede ser el producto de mi imaginación, pero me imagino un mundo feliz, una vida bella, unos lugares que existen cerca de nosotros y no escuchamos, unas canciones que se repiten sin que tengan ningún premio Grammi y unos versos que nadie ha escrito y ya podemos vivir, es un todo, todo es aquello que está en unidad, que se compone de una sola, que no está dividida.

La mente me engaña en estos momentos, me dice que estoy loco, que me deja un rato para que se me pase el mal humor, que me dice que estoy junto a un puñado de ángeles esperando a ver quién mueve primero en el juego que parece estoy describiendo, pero yo me dejo aislar, me quedo dormido sin dormir, cierro los ojos mirando aquellos pequeños trocitos negros que navegan por la retina y quizás sea eso el vivir.

Vivir en la belleza que somos, que componemos, que dedicamos a esos minutos en que nos quedamos fijos en el espejo y miramos en fondo de nuestros ojos para pensar que estamos dentro, que hay algo en ese interior que está por descubrir, que lo externo nos engaña viendo un cuerpo desnudo, un cuerpo que podrá gustarnos o no, pero, en definitiva un conjunto de carne y huesos que se equilibran por un no se que del llamado ADN, de lo que alguien o algo construyó con una tecnología que todavía no podemos entender.

De veras, vivir en la vida es belleza, la vida es bella, bella es aquella manera de mirar hacia todos los rincones, hacia aquellos árboles, las praderas, las flores, los hombres y mujeres que están como todos metidos en esa noria que no para de expulsar a quienes no consiguen el equilibrio para poder seguir dando vueltas, por eso os digo, yo ya me caí y no me hice daño, ¿os atrevéis a soltaros a ver que sucede...?

Miguel José

Por Miguel José - 17 de Junio, 2008, 7:55, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 16.6.2008

Semana larga la que comienza con la negrura de un despertar tardío, de unos alientos poco gratos, de unos pensamientos que descentran el equilibrio recogido en estos meses, solamente espero la gratitud de unos minutos en la dejadez de unas palabras que vayan recomponiendo aquello que ahora está parado.

No es la sensación sino la impotencia, no es el desequilibrio sino el tiempo perdido. Asumo desde la sencillez algo que no quiero volver a resucitar, pero los fantasmas del pasado vuelven a pasar factura, no me dejan mirar hacia la flecha que indica la salida, seguro que podré recibir lo que pueda salvar de este naufragio que también es necesario para poder continuar.

Ya no son miedos, son desilusiones, esas paradojas que la vida nos deja en forma de aviso, de un nuevo toque en el mismo sitio, en el lugar desde el que me encumbro para poder ver el otro lado, pero, claro hay que ser sincero, no puedo engañarme ni engañar a lo que puedo decir, es más sincero sentirlo y quedarme en mi lugar sin querer escalar la escalera sin escalones.

El resbalón se ha producido, la ansiedad ha llegado a completar el cuerpo, la mirada se quedó estática sin pestañear cuando abría los ojos ante la duda, esa dolorosa diyuntiva de no saber porqué camino tirar, por donde circular cuando no hay indicadores de dirección, cuando el vacío se apodera de una mente que al quedarse en blanco circula sin control por los asfaltos desordenados de los caminos inexistentes.

Ahora tengo que meditar en la honestidad de saber que desde el punto de partida que terminaba la semana pasada puedo volver a empezar, volver a mostrar de nuevo los motivos por los que me encierro aquí, justo de no saber porqué lo hago.

Sería justo dejarme escuchar desde el corazón, desde el lugar que escribo aquellas cosas que no aparecen en mi mente, de engañarme en la inteligencia de discurrir de unas células que no dan ninguna solución, que ya contienen todos los elementos para responder y que acaban dando siempre la misma respuesta, negando la evidencia de poder llegar a solucionar lo que no tiene solución, solo puedo llegar a ser yo mismo y dejarme ser.

Y aquí termino, no sin antes entender que esto es lo que siento, lo que dejo en la constancia de que algún día sirva para poder comprender las etapas que salieron de mi vida en la lejanía de aquellos momentos en que comenzaba a querer ser el ideal de aquellos pensamientos que me dejan extraño en los confines de mi propia voluntad interior.

Miguel José

Por Miguel José - 16 de Junio, 2008, 10:09, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 15.6.2008

Ya terminó el sábado, una noche tranquila bajo el gentío que dominaba la Gran Vía de Madrid cerraba un día cargado de mucho Sol, de un calor recién llegado en patera, con los gramos necesarios para acudir a cualquier piscina y dejar las ganas de sudar de unos cuerpos cansados de tanta lluvia.

Es la primavera que termina junto al temido verano, hay quienes pronostican que será un tiempo raro, que el cambio climático tiene la culpa de estos desórdenes, aunque el sentir de los cuerpos cargados de primavera ha podido resistir esas mañanas de nubes junto a unas tardes de tormentas.

Las masas blancas que se transformaban en su camino por las ciudades y campos ahora se ausentan, quizás no todas, a cuidar nuevos lugares que limpiar, nuevas calles que humedecer, nuevos campos a los que dar de beber en la tormenta de una primavera nueva.

Todos llegan de la mano de unos parques llenos de plantas, de unas flores cargadas de mucho néctar, de unos novios repletos de poesías para descargar las lágrimas de unas muchachitas que se empapaban junto al cristal de esas tardes de lluvia por reconocer a ese príncipe que nos pintaron de azul y que ahora tiene la libertad de poder vivir su propia vida.

El amor que ya nació el veintiuno de marzo, vuelve nuevamente a escena bajo la lluvia de bikinis, de top les, de minifaldas y vestidos que hacen lo imposible para tapar aquello que no se quiere esconder, incluso unos pechos saliendo de unas telas, mejor o peor ajustadas, que no disimulan la profundidad de unos sueños en el vaivén de un caminar de mujeres valientes.

Es difícil llegar al veintiuno de junio sin que el calor empape las sudaderas que desaparecen en unos cuerpos que abandonan la ingesta de alimentos para comer por unas dietas que aligeran los sentimientos de esos kilos de más que impiden que las pequeñas prendas que recubren puedan sujetar por más tiempo el deseo de felicidad de un nuevo verano.

Queda poco para pasar a la nueva estación, los gimnasios se recubren de nuevas plazas, los sudores empapan los sueños que están por llegar, las duchas eliminan aquellos malhumores que nacían en la sensación de cambiar de telas, los minutos pasan deprisa para los que no pueden dejar los kilos en una bolsa olvidada en cualquier contenedor.

La felicidad llega, con o más, sin o alguno, de esos kilos que nos ayudan a poder acariciar unas pieles que luego colorearan los lugares de Sol y playa, o de cualquier montaña o pueblo serrano, o de quiénes se aventuran en aeropuertos y estaciones de trenes con las maletas de ruedas volando a los lugares que los pocos euros que nos van quedando puedan hacernos recorrer la espesura de una vida que sigue adelante.

Estamos todos dispuestos, comienza la cuenta atrás, ya estamos a puntos de terminar el fútbol y la oficina, las suegras y madres  comienza a prepararse sin descanso para el nuevo cometido, del cuidado de los pequeños traviesos que están esperando ya prestos a revolucionar, en las puertas de unas nuevas vacaciones.

Felicidades.......disfrutar.......y vivir.....

Miguel José

Por Miguel José - 15 de Junio, 2008, 10:46, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 14.6.2008

Era de noche y las primeras nubes regresaban después de un día lleno de luz, con un Sol en lo alto recibiendo las miradas de quienes viajaban a la playa cargados de la nevera, unas toallas que secar aquellas aguas salinas, y unas ganas de disfrutar el color de aquellas pieles aún blanquecinas.

Tras la copiosa cena, embutidos en una carne asada a la piedra, en unos platos rodeando el gran círculo que quedaba grasiento ante la saciedad de unas miradas, colocábamos los bañadores en los lugares donde públicamente hay que esconder las vergüenzas que en muchos cuadros tapaban los grandes artistas a nuestros Adán y Eva.

La noche se templaba, las estrellas se asomaban al jardín recién estrenado en la nueva casa que ilumina los despertares de una nueva pareja, el color cielo se oscurecía ante las blanquecinas nubes que iban poblando un cielo que amanecería lluvioso, aunque dejándonos esas horas en la tranquilidad de unos momentos nadando en las risas y silencios que se abrían con los kilos de burbujas saliendo de unos pequeños poros calientes.

Todos nos colocábamos en el cuadrado perfectamente ordenado, dos camas y tres asientos completan la tripulación de tan húmedo viaje que nos hizo volar por las entrañas de unas aguas que habían nacido en la espesura de aquellos valles rodeados de montañas.

La mirada se cerraba en la sensación de los masajes que los chorros se empotraban contra las paredes de aquellas pieles que se contorneaban de un placer exquisito, como si de un majar paladearan los cuerpos que allí reían y disfrutaban, siempre en el compás de una música que hacía burbujas entre las piernas que se abrazaban a los chorros que se instalaban en las distintas partes de unos cuerpos descansando tranquilos.

Era la primera vez que la digestión la cubría con el masaje de unas burbujas, con el calor de una humedad que expandía la piel y escondía los dolores, en los minutos que acababan de terminar con los segundos para añadir la hora a la sensación de que las miradas correspondían con los sentimientos de querer disfrutar de aquellos masajes en el patio que se iluminaba desde la casa que nos había colocado en una mesa completa de manjares de anteriores placeres de un sábado noche.

Dormía en aquella cama junto a la chica que nadaba en la espuma que se completaba en la superficie de aquellos sueños que nos llevaron a nacer en un nuevo domingo, un día cubierto de aquellas nubes que vinieron detrás de aquella avanzadilla que disfrutó de unos seres en la sinceridad de un jacuzzi como descanso de las batallas que las semanas dejan en la piel a golpe de cicatrices imborrables.

Con todo, la digestión se hizo desaparecer en el cuenco de un lugar en donde la mecánica de aquellos chorros pueden deshacer las grasas y cansancio que se acumulan en los años que nos ponemos sobre unas espaldas que se iban aligerando en cada nuevo minuto por explorar.

Al final, el sueño dejó en sonrisa las miradas de unos seres dormidos en la tranquilidad de la posada que cubre unos techos en este camino hacia la vida, hacia el despertar de la sencillez de quienes ven en el amor la puerta que siempre abre todos los futuros.

Miguel José

Por Miguel José - 14 de Junio, 2008, 14:02, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 13.6.2008

Su último trabajo....

Estaba arrinconado en el pequeño cubilete que componía el despacho que visitaba para recoger una firma, una mes cargada de papeles y carpetas, un lugar donde las horas caminan agitadas por un viento de informes, manuales, reuniones, cabreos y medias mañanas en blanco.

Recogía la llamada de aquel error en el documento, en la carta que se enviaba a quién no entendía la diferencia, y posponía la enmienda hasta que comprobada la subsanación, ponía nuevamente en circulación un mensaje que coincidiría con quien había reprobado aquel papel vomitado por el fax que le une al montón de señales que recibe a través de un pequeño cable.

Curiosamente la encargada de colocar la rúbrica ponía en marcha la búsqueda de un bolígrafo que plasmara en tinta azul lo contenido como cierto por una serie de párrafos contenidos en el escrito que manteníamos entre los dos.

Descubrí con ojos inquietos que el color de la tinta era negra, como el resto de todo lo escrito por una impresora que no conoce los colores, que el blanco y el negro es el modelo que inspira aquellos comentarios de quiénes viven el rojo y el azul como señales de una naturaleza plasmada en un folio del tamaño DINA4, o como vulgarmente se dice, de un folio reglamentado.

Nadie pudo darse cuenta de que el propio aparato no funcionaba bien, sólo quien podía mantener fuertemente cogido para que el nombre y el apellido se inscribieran lo más posible a unos poros que estaban vacíos, por ello el empeño surtió el efecto deseado, pero la voluntad fue imposible de parar.

Con la mirada en otro lado, con los ojos descubiertos en unos pensamientos que no quería ni podía acallar, lanzaba el proyectil de escritorio contra la escondida papelera, en aquél lugar donde los dos sentimos que aquel momento era la muerte de quien en otros tiempos había dibujado y escrito tantos modelos que luego pasaron a engrosar tantas carpetas y expedientes.

Una despedida callada desde el lugar donde otros esperan la mano que vuelva a darles vida, a llenarles de folios para que descarguen su contenido en formas y maneras que todos conocemos en el lenguaje que una máquinas atraviesan en la sencillez de su finura.

Yo, al menos por este momento, no te olvidaré, recordaré con estas palabras que fuiste fiel a tu empeño, a la cualidad para la que habías sido creado, para escribir y con mi escritura dejo constancia de que has existido y comprendido que entregaste tu vida a terminar en una firma.

Miguel José

Por Miguel José - 13 de Junio, 2008, 8:15, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 12.6.2008

Hoy es publicidad lo que dejo en vuestras miradas:

"Transcribo en un folio o varios todo aquello que podáis imaginar desde vuestra mente, a un precio a convenir, y juntos podremos construir nuevos sueños a la vez que yo pueda ser remunerado por precio justo".

Así dejo hoy publicado mi anuncio desde el sentimiento que todos podáis escribir a vuestros amores, vuestros amigos, quizás un familiar o un padre, puede que una madre espere ese beso del corazón que todos soñamos con las palabras colocadas como ladrillos en aquella pared donde queda dibujado el corazón de unos hijos, de un amante, de unos amigos o compañeros que pueden amar sin saber qué poner en esas pinturas.

Sobre vuestra propia foto, que no hace falta que la entreguéis, solo podéis dejarla impresa en las palabras que queráis componer, en los indicios que hayáis sentido ser o querer soñar en vuestra vida, sobre lo que deseáis recordar, en cómo puedo sentir vuestra vida, unos ojos que hablan desde la mirada de una sonrisa.

En definitiva, todo aquello que os hagan soñar despiertos en el fondo de los corazones que hacen girar el sentido de unas cicatrices que han quedado selladas a molde sobre los labios de aquellos que se acercan a escuchar los sonidos de unas válvulas que el corazón hace vibrar en los sonidos de vuestra propia vida.

Agradeceros que hayáis comprendido la publicidad, que vuestras miradas no queden impresionadas por un ser que quiere tener algo más de soltura en las facturas que aún debe pagar en aquellos bienes materiales que aún tengo que amortizar, para, como todos los seres humanos, poder vivir en la abundancia, no solo de mi amor incondicional, sino en lo diario que es comer y vestir, andar por los caminos de la enseñanza y hacer circular un dinero que en su propia energía transmite la ley de atracción.

No sé que más.

Hablamos cuando os apetezca desde los comentarios que en este final de página aparece para intercambiar creación y pervivencia, en unos momentos en que el alma se aquieta para inspirar aquellos contenidos que rellenarán alegrías y felicidades de lo que aún está por llegar.

Namaste,

Miguel José

Por Miguel José - 12 de Junio, 2008, 8:11, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 11.6.2008

La habitación es pequeña, bueno algo mayor que lo que supongo, quizás más grande es como la siento, el lugar donde los sueños se fabrican, donde la almohada me acompaña junto con la cama que instalada en un lugar destacado hace compañía con los muebles de hace muchos años que vivían en aquel lugar que ahora siento como mi dormitorio.

Al abrir la puerta, una ventana de dos hojas de unos noventa centímetros de ancho abre la entrada de luz cada vez que el Sol amanece por encima de los bloques que, al fondo, se aparcan todos los días. Incluso en las noches donde la Luna espera a la mirada la de un beso de buenas noches, ventana que en ocasiones me deja escuchar el CD que los pajarillos graban cada amanecer en el taller de sonido de un árbol que se estira con los primeros movimientos de quiénes vuelven o marchan.

Enfrente de esta cama hay un mueble con un espejo, delante del cual mi figura se duerme y amanece con los pelos tranquilos después de un viaje a lo que ya es conocido, con las fotos de quienes ocupan el lugar más importante de un corazón dividido en cajitas. Así aparece mi mamá, mi papa recogiendo en sus brazos a los dos hijos que nacieron de aquel matrimonio, la nueva imagen tras mi separación, aquella foto con la que abrazo a unos hijos y a su propia madre, de aquél matrimonio que ya se termina.

Muchas fotos completan el álbum que, abierto todos los días, supone los momentos de una vida que pude rescatar de aquellos años donde el pasar de los tiempos ha dejado unas instantáneas del amor que supone recordar todo el pasado, inscrito en las cajitas que ahora el corazón almacena con los pétalos de un amor que siempre ha sido verdadero.

Un armario completa aquellos muebles que componen el bodegón de mi gran intimidad, lugar donde no dejo habitar a quiénes no pueden llegar en mi mismo vuelo, lugar en el que comparto con todos los despertares que amanecen antes de que podáis escucharlos. Y para completar el lugar, un cuadro de una amiga en donde una barca se acerca a la orilla, el famoso cuadro del jardín de las delicias como un desafío a mi propia presencia, eso sí, colocado en la forma que lo siento.

Y para finalizar aparece la cama, un lugar donde mi cuerpo descansa de las experiencias que viajo en aquellos momentos en que la ropa que me cubre puede conocerme mejor que nadie haya podido sentir. Colchón que me hace hundirme en la ilusión de ser el vehículo que me transporta a otros mundos, a esas praderas que cada hora van cambiando el telón, incluso de esos personajes que viajan o se encuentran en esos monólogos que me empapan en un sudor al limpiar aquellos registros de una mente que descansa en su propia lavadora.

Hasta aquí puedo desvelaros el taller de mi escritura, los pinceles que componen la paleta que enjuaga estos colores que dan brillo a la existencia de este ser humano en la humildad de no vivir en un Palacio, porque el propio Palacio es mi propia Alma, un Don que hace de estos momentos la sinceridad de conocer las palabras que componen cada partitura en las horas que encuentro la soledad como una forma de mi vida, el acceso a mi mundo interior para descubrir al amado, a mi Alma desnuda frente a este hombre que se siente buena persona, como amigo de sus amigos, como el padre que escucha sin juzgar, o el amante que mira la belleza de quien siente el amor como su forma de entender la felicidad.

Gracias.

Miguel José

Por Miguel José - 11 de Junio, 2008, 8:15, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 10.6.2008

Acabo de llegar hasta esta plataforma donde hay mucho movimiento, hay prisas y se cruzan en un sin mirar entendiendo que todo está ya programado. Cada uno va instalándose en la rampa de salida hacia aquel destino que va inscrito en la hoja de una ruta que les llevará junto a los seres que en la Tierra les están esperando, donde ingresarán en aquella forma que les hará completar aquella gran familia.

Miro a mi alrededor y comprendo que se han completado las primeras remesas que partieron hacia los lugares que amanecerán con un nuevo hermano, un nuevo hijo, un nuevo destino en aquella familia que ha solicitado los datos suficientes en aquel abrazo que les dejó fundirse en sus propios cuerpos para regar con la semilla de un momento en el correo interno que tele transportó los deseos en la gran base de datos que ahora distribuye los embriones.

Solo sucede que yo no estoy asignado, la computadora no me ha dado mi propia hola, aunque yo designé la pareja que se acomodaba a mi nueva vida, entiendo que ha habido un pequeño error, un impreso que no ha sido completado por los motivos que nadie puede pararse a reflejar.

El ruido que provoca todo aquella fabricación en la serie de unos pequeños sentimientos que nacerán en las mañanas o noches que continúan viviendo en un planeta cargado de tantas programaciones, de tantos seres en serie que aparecen y desaparecen en aquellos torbellinos que simplifica las vidas de aquellos ángeles que se van instalando en cada una de las plataformas.

Miro quietamente hacia aquellas pequeñas casas que se iluminan, en esos hogares donde se inicia el amor en la forma de biberones, de noches en vela, de siestas en los brazos de unas madres que acarician esos deseos que un día brotaron de su condición de mujer, hombres que acompañan en las miradas de amar la silueta que da de mamar unos labios que harán nacer aquella palabra que completará la simiente.

Y sigo esperando que una familia pueda cruzarse con mis coordenadas, con las líneas que hagan nacer una respuesta en esta gran computadora que no me da nada, que ni siquiera me mira, que no espera pues su propio trabajo consiste en reorganizar cada segundo toda aquella lista que va casando con los acontecimientos que suceden en un día de parto.

Me siento tranquilamente en este andén y espero a que alguien decida enamorarse para poder contemplar aquellas miradas hacia un vientre que llenaré en lo más preciado de un sentimiento que entiendo que acabo de provocar en aquellas miradas de vosotros y vosotras para que en cualquier momento surja desde las profundidades de los designios, la hoja de ruta que me haga caminar hacia esa plataforma en donde plegaré la grandeza de este maravilloso ángel que está a punto de partir hacia el mundo de los humanos para experimentar la belleza de ser un humano.

Gracias papás, os estoy esperando, si alguno se anima podéis dejar vuestro comentario, así será aún más fácil llegar hacia vosotros. Os quiero.

Namaste.

Miguel José

Por Miguel José - 10 de Junio, 2008, 8:07, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 9.6.2008

Me encuentro en la cocina, el lugar donde nunca había deseado estar, pero que por motivos evidentes tengo que visitar muy a menudo porque mi sueldo no me llega para poder pagar una persona que me atienda en la doméstica tarea de hacerme los platos exquisitos que siempre me he llevado a la boca.

En este momento me encuentro ante la preparación de una ensalada, unas hojas de lechuga, unos tomatitos pequeños, casi como bolas de aquellas de cristal con las que jugaba a introducirlas en unos agujeros hechos en la arena, y ahora no puedo encestar en el plato que está a quince centímetros desde mi posición de cocinero titular de esta posada.

Siento escalofríos si no puedo completar el plantel, seguro que tendré todo lo necesario repartido entre la nevera que todo lo esconde y los armarios donde puedo aseguraros que tenía más latas, aunque lo que busco es un simple pepino, ese tronco de color verde rugoso que hay que pelar detenidamente si no te quieres llevar todo el contenido y dejarlo en rodajitas pendiente de añadir el vinagre y el aceite, pues la sal no me gusta para este momento de mi vida.

Hago una escapada por las estanterías de una nevera que me mira diciéndome que puedo llenarla más, que no va a tener ningún problema de carga, que no se pueden romper aquellos lugares enrejados donde coloco los yogures, los tomates, el pollo, porque fue probada hace muchos años con toda su tripa llena y ahora se siente en la delgadez de quien va adentrándose en el libro de cocina de doscientas páginas, os aseguro que voy por la tres y son muy ricas las que quedan.

Nos miramos a la cara el pepino y quien va a quitarle el abrigo que cubriera unas pepitas que se me deshacen en la boca y ahora empiezo a acariciarlo con el cuchillo, se que no le gusta, pero ha nacido para esto, es algo que no puede remediar, claro que lo comprendo, porque en su misma situación pondría una cara ante aquel que me cogiera con un cuchillo en la mano y me preparara para quitarme la piel y partirme en rodajas.

Vale, estamos de acuerdo, él es un pepino y yo quien lo va a decapitar, pero ha habido un momento en que el sentimiento me ha dejado volar la imaginación, tendría que haber recapacitado en cuanto a que podría haber sido un animal, un perfecto pollo, pero en ese caso, me marcho al bar, y pido una ración de ensaladilla.

¿Porqué?, pues porque tengo hambre y el día que pase a la receta número cuatro os contaré cómo me ha parecido el guisado, seguro que poco a poco podré convertirme en un hombre independiente que no le hace falta una buena cocinera, de todas formas, os aseguro que por unos cuantos besos y una noche calentitos en el sillón podríamos llegar a un acuerdo.

Bueno hasta aquí la broma, que ya va haciendo falta en estos despertares de las mañanas de este mes de junio que nos hace todavía ponernos una pequeña chaqueta y el paraguas en el bolsillo, por si acaso, así que os pido que seáis felices, es una obligación serlo, a todos gracias.

Miguel José

Por Miguel José - 9 de Junio, 2008, 8:50, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 7.6.2008 Y 8.6.2008

MI DESPERTAR - 8.6.2008

El cielo se cubrió de una neblina que dejaba al sol escondido tras una fina capa de nubes que no contenían agua, pero si hacían no refugiarse en los toldos y pasillos que sofocaran los primeros calores tras unas semanas de intensas lluvias y penetrante frío en ciudades y calles que esperaban el inicio de aquellos calores sofocantes de años pasados.

En la plaza de Atocha comenzaba una tarde cualquiera con unos amigos y amigas hacia un Colegio Mayor situado muy cerca de la Ciudad Universitaria de una ciudad como Madrid abierta a nuevas experiencias y contactos con otras culturas lejanas.

La cita era con un discípulo de Amma, quizás no muy conocida por muchos, muy venerada por millones de personas en todo el mundo, un personaje que da abrazos, una energía en una persona muy conocida en aquellos lugares donde los terremotos, los tsunamis, los corrimientos de tierra, la pobreza en general, para ver la virtud de un ser exclusivo al servicio de la ayuda humanitaria.

En el video de reconocimiento a su labor, figuraba actuaciones como la construcción de casas gratuitas para todos aquellos afectados por el tsunami, por los terremotos pasados, con la ayuda junto a Naciones Unidas a los pueblos y personas afectadas que esperaban la ayuda internacional.

Simplemente ver una mujer que se pasa veintidós horas seguidas dando abrazos, sin parar, dejando una sonrisa en la cara de aquellos que se alojan por unos segundos en sus brazos, es algo que no se ve todos los días, que nuestra cultura no deja a ningún alma poder comprender que eso puede ser una misión de vida.

Mucho dinero hacia quién no puede tener nada, un ejército de voluntarios que se movilizan en todo el mundo para aquellas ayudas que dejan en la libertad de aquellos que han perdido todo, es un acto que no puedo dejar pasar en estas páginas, algo que quiero dejar impreso en las líneas de todos aquellos que puedan entran en Google y acceder al nombre de Amma, seguro que os impresionareis de esta mujer con una fuerza y energía increíbles.

Así son los seres humanos cuando su equilibrio, su trabajo interior, esa espiritualidad que consiguen al seguir su propio instinto, les lleva a realizar obras de este tamaño, simplemente con creer en sí mismos y poder compartir todo aquello que saben pueden dar.

Desde aquí quería dar las gracias a los organizadores de una tarde preciosa, en donde unos mantras cantados y una meditación final muy cargada de energía, puso fin a unas horas en donde pude constatar que hay suficiente amor en el mundo para poder dar la vuelta a estos problemas que parecen pueden acabar con él, solamente hemos de ver con el ejemplo que podemos unirnos a esta fuerza de amor y paz que tantos seres humanos nos pueden enseñar con su simple vivir, con esa imagen que se quedará en el recuerdo de que hay que seguir en la sinceridad de uno mismo, en la grandeza del Amor, con mayúsculas.

Namaste.

Miguel José

MI DESPERTAR - 7.6.2008

Viajo siempre por aquellos pasillos rellenos de un verde prado, camino de pie sólido hacia el final de aquellos paseos que continúan más allá de las miradas de cualquier pensamiento, espero en la entrada de un vivero apartado de la gran ciudad, el momento en que cada día salga por aquella puerta una persona que emborracha su PDA con las tareas imposibles de poder hacer en las veinticuatro horas que tiene cada día.

Y ahora completo estas líneas desde la espera de unos viajes que me llevarán nuevamente a poder coincidir con los compañeros y compañeras que todos los días hacéis más grande aquella remesa de plantas en los jardines que luego redecoran las vidas de quienes contemplan la naturaleza en su estado puro.

Camino entre palmeras moviendo el paisaje de ventana en ventana, conociendo los postes donde la distancia en kilómetros se mide del uno al nueve, en aquellos paseos que desde un vagón de descanso proporciona unos paisajes dignos de circular en cualquier revista internacional.

Son los viernes de pasión, de gratitud acumulada en aquellos abrazos de una mirada risueña, donde el clip de una meditación cierra los ojos de quiénes descansan en la tranquilidad de que la ocupación de la otra almohada representa un despertar en los brazos cariñosos de quien espera un buenos días junto a las tostadas y los vasos de leche de soja.

Escucho a la pequeña cuadrúpeda que mueve su pequeña cola en los besos y abrazos que no puede dar con sus patas, donde su hocico camina pegado a mi pierna en la carrera que siempre espera emprender por ese campo envuelta en la piel que tanto desea ser acariciada.

Todavía quedan algunas horas para que el tren se construya en viaje, para que la hora de llegada se cumpla en la formalidad de unas normas, para que aquellos andenes que escuchan su salida dejen a los nuevos viajeros en el descanso de unas horas envueltos en la película que hace disfrutar de un bello preludio de un fin de semana junto a la marea de unas aguas tranquilas.

Ya está cerca el momento en que tu risa, tu mirada sincera espera a un presunto muchacho que se circula de nuevo en la meditación que hace de cada noche un limpiar de modelos antiguos, pasados de toda moda, en la experiencia de comprender que todo es el complemento de una vida que transita en la humildad, en esos momentos en que escucha su propia voz en aquella mañana que describía su vida: ¡ya se verá!

                                                                                                   Miguel José

Por Miguel José - 8 de Junio, 2008, 12:21, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 6.6.2008

Cada día me sorprendes con los gestos que hacen de ti una niña grande, un poco crecidita en los veintialgunos que haces desfilar por estos pequeños contornos de armarios y mesas, entre devoluciones de fianza, ordenadores, carpetas y proveedores junto a las demás compañeras y compañero que acompañan en cada jornada las Compras y Almacén.

No sabría como empezar a definir a una chica, compañera de estos destinos en las mañanas de lunes a viernes, en donde su cara es la expresión de la jornada que vamos a compartir. Es gracioso ver como tus enfados en algunas caras serias, las alegrías cuando tu voz se escucha más a menudo y las carreras que escucho en muchas ocasiones para no dar por perdida ninguna llamada, me hacen comprender qué tengas que hacer yoga en tus horas de ocio.

Estás en un camino muy bonito, en esa segunda adolescencia junto a un muchacho serio, pero también valiente como vos, donde cada mañana nacen tus ímpetus por poder aprender algo más, por esa movilidad que muchas veces me haces volar los papeles, por eso tengo que pegarlos con celo para evitar volver a recolocarlos.

Eres nerviosa, aunque algo menos desde que escuchas ciertas frases, pero sigues comiéndote las uñas, en tus ojos veo la sinceridad de la chiquilla que sabe se hace mujer, de esa cocinera que sería capaz de pasar horas en su nueva cocina con esa herramienta que es su tercer brazo, para hacernos la mañana mas amena y graciosa, comprendiendo que tu gran concentración en muchas recetas te hace ser una gran cocinera (léase comentarios de pasillo sobre la tarta de tres pisos y la empanada, ¡Hummm..!).

Me alegra ver como creces, no de estatura ni a lo ancho, sino como lo que sientes querer hacer, vivir unas conversaciones donde tus dudas son los grandes avances que te hacen escuchar a la persona que aún estas construyendo, justo en aquellas oscuridades que aún no puedes iluminar pero que sientes que esa luz abrirá las puertas que tanto quieres traspasar.

No te pierdas nada de la vida, quizás esos momentos amargos, los pequeños cabreos que te hacen silenciar en otros momentos, las miradas por encima de esta pequeña mampara que nos separa, hacen además fundirte en el presente, en cualquier paisaje que recuerdas en las fotos que muestras en tu pantalla, en las alegría de esos pasados viajes o futuros destinos que te harán dedicar mas tiempo hacia la persona que en estos momentos tiene un añito más junto a un día de regalo.

Podría añadir muchas más palabras, más líneas intentando hacerte ver la belleza que tienes dentro, me refiero a la profundidad de esos ojos, la otra belleza es solo de Jesús, el muchacho serio que deja una pequeña sonrisa cada vez que le miras o escuchas, y que comparte esos momentos que, juntos, disfrutáis en la nueva vida de una matrimonio que comienza a vivir esa aventura que se llama proyecto donde seguro que unos hijos rellenarán aquellos sillones y cuartos que esperan silenciosos tal alboroto.

Pero no voy a desgranar nada más que lo que ahora mismo siento y desde estas manos quería regalarte este pequeño recuadro que todos los días puede hacerte sentir la Susana que llevas dentro, vamos es un guiso que hago desde mi cocina, en las recetas que pruebo a experimentar, con los ingredientes que pongo en un corazón sincero con unas gotitas de sinceridad y sencillez.

Gracias por todos los momentos que compartimos, un beso...

Miguel José

Por Miguel José - 6 de Junio, 2008, 10:04, Categoría: MI Despertar
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MI DESPERTAR - 5.6.2008

No te conozco muy bien, sólo se que tu trabajo junto a los hermanos de ese group, seguro que algún día holding, te hace estar despierta, abrir los ojos de la experiencia que llevas en tus manos, en los trabajos que siempre has asumido bajo tu responsabilidad, en tantas y tantas llamadas en las que tu voz no es un sueño, pero que tu sueño completa la persona que representas.

He hablado en contadas ocasiones, donde tu figura no para de moverse, incluso en aquella conferencia donde el silencio me hacía observarte como una persona inquieta, defensora de los derechos que crees tu justicia, en la fuerza de una mirada que sabe lo que quiere y puede conseguirlo, claro, siempre detrás de la velocidad de unas palabras que se aceleran cuando la pasión aumenta.

En aquella comida en Alicante recuerdo aquellos momentos en que tus ojos se inundaban de la alegría en el brillo de unos recuerdos, de aquella vida que ahora transformas en las palabras que puedes contener, en los miles de pensamientos que pasan por tu mente, en aquellas miradas de inocencia cuando interpretas el papel de una chica moderna, en los confines de un mundo que ahora tienes delante esperando.

Vistes con el mismo color negro que tu compañera de despacho, hablas siempre mirando a los ojos, lo cual te hace ser más sincera, ríes como la chica de mis sueños, formáis un dúo de mujeres en la libertad de unos ideales que ahora son los pilares de vuestra existencia, que os convierte en un comité administrativo que muchas empresas desearían emplear.

Cada vez que me paro a recordar la velocidad de tus movimientos, de las conversaciones que entretienen cualquier desayuno, de las caricias que entregas a la pasión de unos papeles que traspasan tu mesa, dentro de aquella pantalla que escuchaba silenciosa en la mañana que hablabas de tantas cosas a la vez, de tu mirada simpática hacia la persona que estaba en tu propia silla, con el quehacer de las tareas que van almacenando para contener las horas de espera junto a pareja.

Vives lo que quieres, seguro que sí, eres lo que quieres, estás incluida en la liberación de la mujer, vamos en la modernidad de unas personas que han entendido lo que es amar, lo que es pensar en que cada sentimiento hay que vivirlo en profundidad, claro, en la profundidad de uno mismo, para poder arrancar desde esa meta de salida hacia la felicidad completa por vivir todo lo que uno desea.

En alguna ocasión he visto a través de las persianas de esos ojos que el corazón abre en cada conversación, para ver un ser inmenso, una clase de persona que existe solo en aquella compañía donde enriqueces cada jornada en el trabajo que te gusta, justo como la mujer que no se deja intimidar por nada ni nadie, entre la verdad y la justicia, entre los pilares que construyeron tu historia (véase la página Web de la marca Mazda).

Simplemente, con estas pocas líneas, quería agradecerte esa charla sincera, esa mañana que pasamos juntos, los tres, en aquella mesa que nos dejó un nuevo momento en la historia de una ciudad que almacena plantas y macetas conteniendo las semillas de unos nuevos españoles y españolas en este destino a lo universal.         

¡Bien dicho Miguel José! 

Gracias Cristina, un abrazo...

Miguel José  </