El Blog

Calendario

<<   Julio 2015    
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

MI DESPERTAR - 28.7.2015

Por Miguel José Carbajosa Gómez - 28 de Julio, 2015, 11:53, Categoría: Mi Despertar

Perdonar es amar, sentir la emoción que nos contempla y dar el permiso a la mente para perdonar o perdonarse, todo un proceso que nos invita a encontrar lo que habita en cada uno, el alma que recorre el camino desde que nos insufla la vida hasta que se perpetúa en el lugar que nos corresponde.

Es muy importante el perdonar, al menos es lo que me invita a ese amor incondicional que tanto se habla, a colocarte al igual de los seres que viven en el amor, el lenguaje universal sin palabras, sin traducciones ni tampoco que se esconde entre los pensamientos, solo es dejarlo salir y escucharlo.

Los hermanos y hermanas que encuentran en ese murmullo decenas de lenguajes que nos desbocan, nos alían hacia propósitos diferentes para descubrir en la experiencia el manejo de la libertad de poder expresarnos, incluso en las acciones en que encontramos el vacío de ese amor que nos recorre por las venas cuando encontramos el abrazo.

Llego hasta este punto encendiendo la iluminación que se expresa en ese amor, en unos ojos que descubren un brillo diferente, en ese estado en que nos encontramos cuando percibimos al otro, cuando no dejamos que la llama provoque el fuego, cuando en ese fuego podemos salir sin entender nada, solamente mirando a un infinito que nos espera a cada momento.

Perdono y me perdono por tantas ocasiones en que he podido encontrar el amor y me he desviado por diferentes caminos, es el trabajo con cariño que sabemos descubrir en un simple beso, en una mirada donde un niño escucha el corazón que nos une, ese corazón que construye la masa uniforme en la que todos vivimos y de la que todo fluye o en otros términos, en donde todo es.

Miguel José Carbajosa Gómez

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

MI DESPERTAR - 27.7.2015

Por Miguel José Carbajosa Gómez - 27 de Julio, 2015, 9:24, Categoría: Mi Despertar

Cuanto dolor escondido entre la piel y el fuego, una mirada escondida detrás de silencios en los que un juego de desconexión me lleva a no encontrar el sentimiento, todo por dejarme sentir unos instantes hasta completar las piezas que algún día me harán cambiar, me prepararán para sentir profundamente el llanto y la risa, el dolor y el amor, palabras que llevaron mi sueño en la noche en que pude divisar con tu ayuda el pensamiento.

Muchos años atrás me llevan a la infancia, a ese momento en que no tenía permiso para muchas cosas, no tenía permiso para decir lo que sentía en ese mismo instante, no tenía permiso para quererme, ni tampoco para poder explicar sin palabras las lágrimas que caían por la cascada de mis ojos, esos ojos de niño que quedaron secas durante todos estos años.

El porqué no tiene definición, solo que jugamos a parecernos a los mayores cuando de pequeños imitamos, la respuesta tampoco está clara, pues en el juego que todos completamos tenemos las mismas cartas, los mismos premios y al final de la partida llegan a completarse la escala de jugadores, esos que encuentran en la familia la frase de inicio para preparar la personalidad.

Todo hay que guardarlo dentro, pero donde he de encontrarlo, se que hay muchas emociones que quisiera volver a escucharlas, pero no encuentro el lugar, seguramente en el silencio pueda reconocer el pasado, pero tambíen siento que cuando me perdono, cuando encuentro la alegría puedo ver aún más sin los ojos de los sentidos.

El corazón sigue herido pero mi imagen es diferente, es el complemento de las épocas que han ido pasando por esas fotos que ahora recuerdo detrás de las palabras, frases que llegaron muy dentro sin significado real, pero con un trasfondo en el ocultaba la verdadera realidad, esa que ahora no puedo interpretar por haberla pintado de tantos colores que el original ya no existe.

Miguel José Carbajosa Gómez

Permalink :: 2 Comentarios :: Comentar | Referencias (0)

DOS MIL DESPERTARES - 24.7.2015

Por Miguel José Carbajosa Gómez - 24 de Julio, 2015, 7:48, Categoría: Mi Despertar

Dos mil despertares, dos mil días encendiendo la luz del corazón de los sentidos, los ojos de la profundidad, ventanas de un alma que se encendió en el amanecer de un día del año 2007, cuando paseando por una avenida de una gran ciudad pude comprobar que la luna en todo lo alto me pedia que mis privados discursos podrían ayudarme a despojarme de tanta oscuridad, ayudarme a encontrar la forma y manera de salir a este nuevo mundo que ya existía entre nosotros.

No tenía ni idea de que tantas y tanstas historias podrían salir de mi imaginación, que dejarme llever por las palabras me supondría un tratamiento tan eficaz como maravilloso en el cómputo de cada página, no se si realmente estoy preparado para escribir un libro, pero con estas dos mil páginas he encontrado el camino para llegar hasta mi profundidad, ese tesoro que anda guardado desde antes de nacer entre los seres humanos.

Dos mil ejercicios de redacción, de contar mis historias sin darme cuenta que salían de ese escondite donde dejamos todo lo que no nos interesa, un subconsciente que se hace consciente al dejar martillear las teclas del ordenador, un lugar desde donde puedo hablar con quien quiera escucharme, incluso desayunar juntos durante cinco minutos de haberte dejado mis miedos, compañeros de un viaje que muchas veces compartimos sin darnos cuenta.

Cada día de esos dos mil me ponía como meta el escribir rápidamente para no darme tiempo a razonar, en algunos casos no se realmente que he intentado compartir, pero siento que al no tener esos segundos donde poder iniciar un esquema de escritura, ha salido un mensaje que siempre estará en manos de mi tiempo, en manos de quien quiera escucharlos, incluso de unos hijos que seguramente en ellos encontrarán parte de mi realidad.

Porque hay otros dos mil escritos que guardo a escondidas porque también son míos, porque decidí hablar con todos los miembros de la familia a la que pertenezco, porque mis abuelos, tíos, primos, hijos, sobrinos incluso pueden escuchar en mis palabras lo que siento por ellos, lo que han dejado en mi vida y lo que me han aportado en la forma de estructurar el camino de vivir la vida.

Doy las gracias, en primer lugar, a mi corazón que se encarga de utilizar las manos para que el alma pueda deshojar las palabras, la imaginación y los colores de la vida para colocar un toque bonito a una lectura en gris o negra, y por supuesto a este ser humano que un día decidió entrar en este camino que no se arrepiente de todo lo que ha hecho en su experiencia y que desde aquí doy las gracias también a todos los que entráis cada día, o en alguna ocasion os perdéis por esta página, por hacerme sentir eso que llaman compartir, y si encima os puede ayudar a ver las cosas con más claridad, mejor para vosotros.

Siempre en mi despertar,

Miguel José Carbajosa Gómez

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

MI DESPERTAR - 23.7.2015

Por Miguel José Carbajosa Gómez - 23 de Julio, 2015, 18:20, Categoría: Mi Despertar

Dibujo en el jardin de mis sueños las miradas que pasan por la pantalla que mi menta va guardando en colores, los azules los encaja en la niñez donde una silueta va dejando paso a la figura de un niño que comienza a dar sus primeros pasos, una carita tierna rellena de un amor sin fronteras comienza a dejar las huellas en el primer momento de haberme convertido en ser humano.

Los blancos descubren una limpieza que va cambiando poco a poco, es la juventud donde el aprendizaje es mucho más fuerte, todo nos llega desde muchos caminos y nos hace descubrir la fuerza que llevamos dentro, pero también la inexperiencia de estar en una sociedad que contiene unas reglas que nos pueden convertir en esas personas que luego pertenecemos a una masa que todos los días sigue las mismas pautas.

El verde en la adolescencia, una juventud que va tomando forma, que van encontrando ideales cada día para poder cambiarlos al dia siguiente, viajando por muchos amigos entre los que se va formando la tertulia que nos convierte en ese futuro adulto, todo ello entre los movimientos sociales que también se producen, las crisis y las épocas de bonanza, juntos en un mismo carro del que tiran siempre el poder de cada momento.

El naranja que todos los recuerdos guarda entre las imágenes de esos retratos, en los pasillos de tantas casas entre las que figuran pasados muy cercanos, lugares que pasearon por nuestra mente, discursos en el olvido y espectáculos que guardamos como el primer ascenso a esa categoría de adutlos, entre los que nos encontramos aquellos jóvenes que en blanco que ahora cambian de imagen y de sueños, quizás eso es lo que nos lleva a las maravillosas crisis en nuestra vida.

El marrón claro nos indica que hemos pasado por el adulto infante y ahora nos vamos adentrando en el adulto en serio, las complicaciones que nos ausentan, los deberes que todos los días nos llenan el espacio, el seguir siendo la personalidad que llevamos guardada para cada ocasión, los caminos que se siguen abriendo hasta el infinito y esa imagen de un solitario en una playa al caer el Sol que nos define haber llegaro en los pasos de nuestras verdades.

Mas colores irán llegando, seguro que podré pintarlos con estas manos que ahora caminan hacia el descanso, hacia un nuevo despertar entre los vivos, entre aquellos que siguen encontrando la luz en la oscuridad, de los que siguen en esa oscuridad viajando a sus lugares imaginados, de todos y con todos porque somos una imagen maravillosa despues de haber venido hasta este mundo para poblarlo y poder disfrutar de sus regalos, compartiendo estas palabras con quiénes han viajado por estos mil novecientos noventa y nueve despertares.....

Miguel José Carbajosa Gómez.

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

MI DESPERTAR - 22.7.2015

Por Miguel José Carbajosa Gómez - 22 de Julio, 2015, 8:47, Categoría: Mi Despertar

Buenos días, el Sol ha llamado a mi puerta con su luz desbordando los cristales y llenando la habitación de un color alegre, las plantas que arodmecían en la noche han vuelto sus hojas hacia la ventana y su sangre ha coloreado las hojas dejando en las flores el néctar que espera el dulzor de quien pueda escuchar el sonido de sus pétalos.

Un fuego que en este momento me hace abrir los ojos y descubrir los viajes que me han tenido dormido toda la noche han sido esos sueños que el descanso de mi cuerpo ha propiciado el recargar de nuevo las baterias para comenzar desde esta maravillosa alegría un nuevo día, una historia diferente contada por el aquí y ahora.

El desayuno me espera paciente en la mesa hasta que mis manos puedan acariciarlo, sientan ese momento en que recorren el itinerario desde la boca hasta el estómago y comenzar una nueva digestión, un proceso que me hace seguir el camino y recorrer nuevos lugares entre los que seguirán esos amigos, conocidos y familiares que se aproximan y comparten la misma alegría de cada mañana.

Juntos salimos a la calle, correteramos por las aceras y nos subimos a los lugares en que de nuevo conversamos sobre palabras, dibujamos siluetas de miradas anteriores y salimos a pasear entre los muchos escenarios que se adentran en una mañana, siempre con ese Sol que se sitúa muy cerca de cada uno y le transmite la energía que hace vivir en el mismo teatro sin salirnos de nuestros papeles.

Escucho las miradas de quienes se cruzan en los semáforos, de los que me adelantan con paso más firme, de aquellos que caminan tranquilos observando el frescor de los parques, de los que hablan entre sus canticos, de los que miran las tiendas y de aquellos que trabajan en lo que el tiempo hace de sus horarios un lugar diferente.

Después llegan muchas más aventuras, seguro que cada uno puede desgranar las suyas, seguros entre los mismos colonizadores que llegaron a esta tierra para dejar su huella, los monumentos que se encuentran entre la ciudad, las rutas por las que antiguamente llegaron nuevos descubridores y por las avenidas en las que ahora llegan turistas de otros países para descubrir una sociedad nueva.

Es la hora de la comida, de el plato principal antes de que la tarde se nos eche encima y de que pueda ver cómo el Sol se va marchando por el otro lado, dejando la habitación en un silencio oscuro en el que de nuevo volveré a dormitar esos viajes que sueñan en el espacio sin tiempo de mi propia esencia, amando a este alma que muchas veces siento pero no encuentro nunca entre mis manos, seguro que son mis manos el alma que me descubre cada mañana.

Miguel José Carbajosa Gómez

Permalink :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com